Sempai Mario Silva Cortéz “Maestro de Maestros”.

0

Mario Silva Cortes, 7º DAN Kenpo Karate

“Muchos niños que se sienten incomprendidos, llegan a nuestra escuela”

Con más de 26 cinturones negros formados desde el año 1972 en Osorno, Dojo Silva se transforma en un ícono de esta disciplina en nuestra ciudad.

Desde afuera podemos escuchar el silencio… al ingresar, la energía existente en el lugar se siente desde un primer momento. Nuestra primera imagen es la de 4 practicantes, tres de ellos cinturón negro y una cinturón amarillo; todos, bokken en mano, practicando armas.

Sin duda una imagen impactante para quienes visitan por primera vez el Dojo Silva, una escuela de Artes Marciales que funciona hace más 3 décadas en nuestra ciudad y que ha formado a cientos de jóvenes en Kenpo Karate.

Mario Silva Cortes es casado hace 48 años y tiene 4 hijos, de los cuales 3 practicaron artes marciales con él y actualmente dos de ellos son cinturón negro y uno café.

 ¿Cómo llega el Karate a su vida?

Nace de una manera bien simple. Había un curso  en La Unión por el Duoc. Me avisaron que era de Karate y fui a aprender. Yo hacía pesas en ese tiempo en un gimnasio en Osorno.

Fui con unos amigos y terminé yendo sólo. En ese tiempo había cursos solamente, no escuelas constituidas. Me gustó mucho y empecé a buscar espacios  en Puerto Montt

En kenpo soy uno de los profesores más antiguos que hay. Una tercera generación en Chile, perteneciente al linaje de Arturo Petit.

¿Podría hacernos un resumen de su vida deportiva?

Pelee hasta los 36 años y fui noqueado 4 veces. Cuento las malas más que las buenas (sonríe). Recorrí muchas ciudades de Chile y me dedico a enseñar desde que era cinturón azul en Kenpo Karate.

Era el espíritu en la época de poder enseñar a otros diversas técnicas de Karate.

¿Cuál es el principal aprendizaje que se le inculca a los jóvenes y adultos que llegan a Dojo Silva?

Lo primero es piel. Hay mucho niño que llega muy quebrado, muy incomprendido. La labor de mi mujer y mía al margen de enseñarles Karate, se les enseña a amar a las personas.

¿Cómo se inculcan las artes marciales como defensa y no como un generador de violencia?

Recuerdo a algunos padres que llegan y dicen que quieren que sus hijos aprendan karate, pero que no lo ocupen, eso es imposible. Deben ocuparlo cuando es necesario, pero nunca hemos tenido problemas de jóvenes que peleen porque sí.

El Karate si bien es violento, también hay una particularidad. El concepto filosófico de las Artes Marciales es que te enseñan una cultura, una ética de aprendizaje. Hay momentos de estabilización emocional del alumno como la meditación que nosotros también la practicamos con nuestros alumnos.

Siempre hay alguien que se escapa de la regla, pero no tenemos ese problema afortunadamente.

 ¿Qué les recomienda a quienes andan en búsqueda de algo que practicar?

Más que a los jóvenes, a los padres.  Que conversen con los maestros, conozcan escuelas. No solamente se trata de que el maestro sea extraordinario, sino que su pedagogía sea buena, saber de qué escuela depende, cuál es su línea de enseñanza. 

La idea es que las escuelas tengan algún respaldo. Es importante que los padres participen de esto.

Después hay que dividir las artes. Si hablamos de estilos, netamente defensa personal, deportes varios, karate, etc. Hay que visitar varias escuelas.

Finamente, ver quién es el maestro. El niño para aprender y ver resultados debe tener al menos 9 años, antes, que juegue en bicicleta, patines, lo correspondiente a su edad, después que practique artes marciales,Mario Silva se reconoce un Quijote en las artes marciales. “El Karate es mi pasión”, concluye.

VER IMAGENES PINCHAR AQUI

 

 

COMPARTIR